Qué protegemos y cuánto puedes perder
Identificamos archivos, bases de datos, configuraciones y máquinas que necesita el negocio. Acordamos cuánto trabajo podría perderse entre copias y cuánto tiempo se puede estar sin servicio: esas dos respuestas determinan la frecuencia y el procedimiento de recuperación.
Sincronizar una carpeta no equivale a conservar un historial. Si un borrado se sincroniza, necesitas versiones anteriores o una copia independiente para recuperarlo.
Una estrategia con separación real
- Varias copias y destinos distintos, evitando que todo dependa del mismo equipo.
- Una copia fuera de la ubicación principal cuando sea viable.
- Versionado, retención y espacio previstos.
- Cifrado y gestión de claves cuando el contenido y destino lo requieren.
- Revisión de fallos y restauraciones de prueba documentadas.
Restaurar antes de necesitarlo
Elegimos una muestra representativa y comprobamos apertura, permisos y consistencia. Para una máquina virtual, no basta con que exista un archivo: se prueba el arranque aislado y el servicio cuando el alcance lo incluye.
Trabajamos con copias de sistemas, NAS y Proxmox Backup Server. El diseño se adapta a la instalación; no prometemos pérdida cero ni recuperación instantánea sin un proyecto que lo sostenga.
Antes de pedir asistencia
¿Con qué frecuencia hay que copiar?
Depende de cuántos datos cambian y del trabajo que podrías perder. Lo definimos contigo; no aplicamos una frecuencia universal.
¿La regla 3-2-1 lo resuelve todo?
Es una base: tres copias, dos tipos de soporte y una fuera de la ubicación principal. Hay que añadir permisos, retención, supervisión y pruebas de restauración.